lunes, 14 de septiembre de 2009

El niño y el dolor de espalda

Empieza el colegio, y otra vez de nuevo, empezamos a escuchar otro año más el peso que han de soportar nuestros niños con sus mochilas, y lo incómodas que son para su postura esas mochilas que usan nuestros niños para llevar sus libros al colegio, la carga muscular que soportan sus espaldas con tanto peso con tanto libro, y una vez más, escuchamos ésta como la principal razón de los problemas de columna , a partir de aquí, irán directitos a las clases de natación porque reforzar los músculos de su espalda porque parece ser que les ayudará a no tener dolores….. una vez más, la misma historia, y parece ser que en los medios de comunicación y en la gran parte del sector médico de hoy en día solo se le da importancia a estas causas como origen del dolor de columna en nuestros niños, y parece ser, que a pesar de lo que avanza la ciencia y la medicina, todavía se quiere seguir pensando, que solo los músculos contraídos son la causa del dolor en la espalda de nuestros hijos.
La ciencia y la salud avanzan y evolucionan, y todavía, quieren pretender que creamos que las malas posturas y el sobrepeso son las causas principales del dolor de espalda en nuestros hijos, sin duda la medicina y la ciencia evolucionan, pero hacen oídos sordos a evidencias que no les convienen. El resultado de todo esto, es siempre el mismo, a la medicina solo le interesa ver las cosas en una sola dirección, con lo que la actitud frente al dolor y la enfermedad sigue siendo unidireccional, superficial, incompleta y parcial, y quiere pretender seguir viendo al ser humano como un conjunto mecánico de sustancias, músculos, nervios y estructuras anatómicas que nada tienen que ver con las creencias, las emociones, el entorno que nos rodea e incluso la espiritualidad. Y así, una vez más, nos hacemos los ciegos, o simplemente no queremos ni saber qué factores además de la mala postura, el peso de la bolsa del cole y el debilitamiento de los músculos de la columna vertebral repercuten en la salud de la espalda de nuestros hijos.

Y si hay que empezar por algo, habría que empezar por el principio, por la concepción de un hijo. Pues cuantos niños vienen hoy al mundo sin que las condiciones para que vengan sean las idóneas, y cuando hablo de condiciones no hablo solo de las económicas, sino de la madurez, la preparación y la disposición de los padres para abordar y educar a un nuevo ser humano. Los niños vienen como churros y no se tiene en cuenta que una vida es algo muy muy serio.
Pero sin querer adentrarse demasiado en esto, sigamos con el embarazo. El embarazo es un proceso en el cual una nueva vida comienza a formarse, y durante ese desarrollo que va desde una simple celulita hasta un bebé de 9 meses, muchos procesos ocurrirán a su alrededor; la salud de la madre física y emocional, la actitud del padre, la actitud de los padres como pareja, la alimentación de la madre, el entorno en el que se desarrolla el niño es realmente fundamental para su salud. Desde que el bebé comienza con una simple celulita, comienza a responder a las señales del entorno que lo rodea, todo lo que lo rodea, al igual que ocurre con las plantas, los animales y los seres vivos más minúsculos responden a las señales del medio ambiente en el que viven. La célula en su inicio tiene una carga genética almacenada en una parte de ella, pero todo en ella no es estático ni predeterminado genéticamente, el ser humano desde que es una célula responde a las señales del medio en el que vive , creciendo y desarrollándose en base a esas señales. Así pues, todo lo que ocurra alrededor se esa nueva vida que se está formando en el útero materno estará influenciando al conjunto de células que organizan y forman ese nuevo ser. Un niño no nacerá igual con unos padres que discuten a toda hora, o con una madre que vive estresada, que en un entorno en el que los padres se comunican a la perfección tanto de palabra como corporal , e incluso espiritualmente.

Y siguiendo con lo que vive el niño, llega el momento de su nacimiento, un proceso mecánico pero que también muchas veces tiene connotaciones emocionales e incluso bioquímicas que afectan en mayor o menor grado a ese ser que intenta salir al mundo exterior. Durante el proceso del parto se producen empujes de la madre, tensiones en su pelvis, estrés, pero también se desesncadenan procesos emocionales como actitudes de miedo a parir y demás, pero también, y esto cada día ocurre más frecuentemente hay informaciones bioquímicas en el proceso del parto como anestesias y medicaciones que provocan el parto, que como todo medicamento, actúa a un nivel determinado en un sistema corporal, pero que al mismo tiempo, produce efectos no tan deseados en otros sistemas. Es así por ejemplo como un calmante nos provoca sueño, pero también estreñimiento, la sustancia química entra en nuestra sangre y llega a todos los órganos, y en cada uno de ello tiene un efecto diferente, a veces deseado, pero a veces no tanto.

Desde que el niño es una simple celulita en el útero de la madre hasta que sale a este bendito mundo, todo su cuerpo todas sus células empiezan a responder empiezan a vibrar y comportarse en base a dos causas principales, a su carga genética instaurada en el núcleo de la célula, pero también en base a cómo interactua su envoltorio o sea su membrana celular con el entorno que la rodea. Y a partir de aquí pensad en todo lo que queráis, bien sean golpes que tiene nuestro niño, caídas , pero también entornos emocionales y factores bioquímicos como pueden ser la alimentación que le damos a nuestro hijo, y también si lo atiborramos a medicamentos o a otro tipo de sustancias. Todo esto, caídas, emociones y sustancias bioquímicas es información , es como decía Einstein, es energía, pues la energía no es otra cosa que información. Información que llegará al cuerpo de nuestro hijo , a sus células y que las hará reaccionar de un modo u otro. Así que… ¿y donde estan estas células?, claro, en todo nuestro cuerpo, por ello no podemos pensar únicamente que la columna de nuestro niño está afectada por musculitos contraídos o debilitados. Estos musculitos son células, pero también son células el resto de estructuras de nuestro cuerpo, como huesos, órganos, nervios, …etc, y todo esto se verá afectado por el entorno que rodea a nuestro niño.

Todo esto esta demostrado por la ciencia, y por biólogos en sus laboratorios, así que no invento nada, lo único que ocurre es que se escucha lo que interesa. Por tanto, empecemos a cambiar el chip, pensando que somos algo más que músculos y articulaciones, que nuestro cuerpo esta formado por muchas más cosas, y que todas ellas se ven afectadas por el entorno en el que viven. Cuando empecemos a pensar así pensaremos entonces que el dolor de espalda de nuestro hijo puede ser provocado por otras tantas causas además de una mala postura, o un exceso de peso, hay “cargas” en la vida de nuestros niños mucho más pesadas que un manojo de libros, y que los hacen enfermar, y no solo de la espalda, sino también de otras tantas alergias, enfermedades nerviosas y circulatorias, que pretendemos siempre resolver con un medicamento.

Muchas veces como padres, no nos queremos responsabilizar de los factores que sí repercuten en la salud de nuestros niños, y para empezar es empezar por su salud emocional. Una vez más nos quedaremos con la idea parcial de la salud pero esta vez la aplicaremos a nuestros hijos, y una vez más pretenderemos negar lo que la ciencia cada vez se empeña más en afirmar , y es que el entorno repercute en nuestro cuerpo, en su estructura básica que es la célula y así en todas las partes del mismo, bien sea el aparato digestivo, nervioso, respiratorio, hormonal… o el que sea. Si, si.. la célula, la célula vive y experimenta las cosas, y su energía vital es lo que determina que nuestro cuerpo funcione en salud si o sí.

El tono con el que escribo estas palabras es con el de estar cansado que la medicina y la ciencia dejen de tener en cuenta lo que esta tan obvio, que el ser humano es un conjunto material pero también emocional y espiritual. Parece que todo hoy en día se ha de poder demostrar en un análisis bioquímico, en un laboratorio o con número que miden los niveles de algo, da igual que sea el azúcar que el colesterol. Total, una vez sabemos la sustancia que nos falta , la medicina hoy en día solo saber hacer una cosa, reemplazarla o darla al cuerpo para que se corrija, da igual si el azúcar esta bajo por lo que sea, damos un poco de azúcar o damos una pastilla para que corrija su nivel de azúcar en sangre, o de colesterol, y ya está, y así pensamos que hacemos medicina hoy en día. Da igual que hayan más factores que repercutan en el nivel de azucar o lo que sea en sangre. Total, hay cosas que la ciencia y la medicina se empeñan en decir que no influyen como las emociones o la espiritualidad , porque así es más sencillo seguir dominando al ser humano. Lo que le falta se lo damos y ya está, da igual de donde venga la causa. La ciencia pretende negar que un hígado no hace bien su trabajo porque hay un miedo, una tristeza o la emoción que se que le disminuye su funcionamiento. La ciencia, cuando tenemos un accidente de tráfico pretende que la columna se corregirá con reposo, y que solo afectará a nuestro cuello, toda esa energía transmitida durante el choque no cuenta, y no cuenta que nuestro cuerpo es un conjunto , y que dicha energía pueda haber afectado a la cabeza, pero al mismo tiempo a nuestra cadera provocándonos un dolor de espalda, en la zona lumbar con el tiempo. La medicina solo quiere saber de causa efecto y sustancia que falta para reemplazarla con una pastillita, y no quiere mirar al ser humano como un conjunto, que no es lo mismo que el vaso tenga agua a mitad, que esté lleno, porque si está lleno de cualquier golpecito se derramará el agua. Y lo mismo ocurre con el ser humano. Me duele la espalda y es porque ayer fui a jugar al fútbol, es eso, y lo sé seguro, da igual si llevo más de 5 años con problemas en el trabajo o en la familia, eso?, eso no cuenta… eso, la medicina se empeña en querer no plasmarlo en un laboratorio, en esos numeritos que tanto le gusta, por qué… muchas causas, pero … qué pasaría con los niveles en sangre de determinadas cosas cuando estamos tristes o contentos?, variarían???... ya hay médicos y científicos que se interesan en medir con numeritos todo esto, lo que ocurre es que no interesa que salga a la luz.

La medicina que aplicamos a nuestros hijos , que no es más que la que nos aplicamos a nosotros, es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Los niños son mucho más que unos músculos contraídos o debilitados, son seres que viven y sienten lo que les ocurre alrededor, y les afecta en su salud. Por tanto, dejemos de pensar que un dolor de espalda viene de una mala postura o un exceso de peso en la mochila de mi hijo. ¿y todo lo demás?


La respuesta y solución a todo esto, una vez más, está en la educación. ¿habrá que educar a nuestros hijos para que piensen de otra forma en su salud? ¿para que comprendan su cuerpo de una forma mas global?, ¿para que aprendan que las causas de las enfermedades y el malestar son otras?, ¿y que por tanto, hay otro tipo de soluciones para la salud?. ¿HABRÁ QUE DAR UN GIRO DE 180º A LA SALUD SANITARIA?,quizás, ¿VOLVER A EMPEZAR?.

1 comentario:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con la visión global de la salud que expones aquí.
    Muy bonito y muy bien hecho, tu blog.
    Enhorabuena! Denise

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